En caso de un nuevo confinamiento, ¿puedo irme con los niños a una residencia distinta a la habitual?

Con la pandemia aún sin controlar, se prevén nuevos confinamientos, y con ellos, posibles incumplimientos de regímenes de estancias (custodia, visita, etc) en supuestos de progenitores separados. Si bien no contamos con hojas de ruta sobre nuevos escenarios (escuelas, trabajos, etc), si contamos con la experiencia de lo ya vivido.

“Si nos vuelven a confinar, yo me voy al pueblo /casa de campo /playa. No quiero que los niños estén encerrados en un piso.”

Recordamos que, en el anterior estado de alarma, los criterios judiciales tuvieron que ser modificados. Si bien en un principio abogaban por una suspensión total del régimen de estancias, posteriormente, tuvieron que rectificar y preservar las relaciones de los menores con ambos progenitores. Igualmente, se creó un procedimiento especial sumario en materia de familia, precisamente para reequilibrar las estancias interrumpidas como consecuencia del estado de alarma.

Por lo que, en el supuesto de pretender trasladarse a la segunda residencia con el menor, durante un nuevo confinamiento, debe tenerse en cuenta que este traslado (aunque temporal) no puede afectar el régimen de estancias y/o comunicaciones del menor con el otro progenitor. Es una cuestión de potestad parental que debe contar con la autorización de ambos.

En caso de controversia, deberá someterse a criterio judicial. En la actualidad y hasta el 21 de septiembre de 2020 puede plantearse de forma urgente a través del procedimiento especial sumario en materia de familia. Transcurrida dicha fecha, se trataría de una controversia en el ejercicio de la patria potestad (proceso de jurisdicción voluntaria).

“Soy extranjero, y España es uno de los países más afectados por la pandemia. Es mejor que los menores se queden conmigo en mi país de origen. Con internet, pueden hacer las clases online desde mi casa.”

Si el progenitor no custodio, aprovechando una estancia regulada en la Sentencia de divorcio o de relaciones familiares, no cumple con el retorno del menor a su lugar de residencia habitual, estaría incurriendo en una retención ilícita, si no cuenta con la autorización expresa del otro progenitor, ni autorización judicial.

El procedimiento para la restitución o retorno del menor se encuentra regulado en el Convenio de la Haya de 25 de octubre de 1980, en vigor en España desde 1987; y trata los aspectos civiles de la sustracción y la retención ilícita de menores. En este procedimiento, el retorno del menor se convierte en una cuestión de Estado, por el que el país donde el menor tiene su residencia habitual (legal) reclama al Estado donde el menor ha sido trasladado o se encuentra retenido ilícitamente (siempre y cuando el país donde se encuentre el menor sea contratante del Convenio de la Haya).

Tras un proceso cuya duración no puede alargarse por más de 6 semanas, el menor, si procede legalmente, será retornado al país donde reside habitualmente.

Nuevamente, los plazos legales y los tiempos judiciales no acompañan, y el incumplimiento sería inevitable.

“¿Este tipo de actos se puede denunciar?”

A la vista de lo anteriormente expuesto, puede parecer que los tiempos y las mermas del sistema judicial están del lado del infractor.

Esto es innegable en el resultado a corto plazo; pero a largo plazo le puede conllevar perjuicios muy graves.

En este sentido, el código penal, en su artículo 225 bis establece la pena de prisión de 2 a 4 años y la inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad por tiempo de 4 a 10 años, cuando uno de los progenitores traslada o retiene al menor fuera de su residencia habitual. En el supuesto de que el traslado o retención sea internacional las penas se impondrán en su mitad superior.

Es decir, que sí, se puede denunciar esta infracción o incumplimiento, pero debe tenerse en cuenta que la vía penal es la “ultima ratio”, y antes es recomendable agotar la vía civil (a través de la demanda de ejecución por incumplimiento o la demanda de retorno en el supuesto del SIM).

La denuncia (vía penal) trata de condenar a la persona infractora por el acto ilícito que ha cometido. Es decir, no tiene como fin último el retorno del menor, sino la condena por el delito cometido. La demanda (vía civil) busca el cumplimiento de la resolución, y por tanto el retorno del menor a su residencia habitual.

SGS · Abogados de familia

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In the event of a new lockdown, can I go with the children to a different place than the habitual residence?

With the pandemic still uncontrolled, new lockdowns are foreseen, and with them, possible breaches of custody, visitation, etc, in cases of divorced parents. Although we do not have any certained guide on new scenarios (schools, jobs, new state of alarm, etc.), we do have the experience of what has already been lived. Here some questions from several clients in these days.

“If Government active again a lockdown, I want to go to the village / country house / beach. I don’t want the children to be locked in a flat.”

We recall that, in the previous state of alarm, the judicial criteria had to be modified. First, it was defended a total suspension of the rights of access (visitation), but later, it had to be rectified and preserved the relations of the minors with both parents.

And a special summary procedure on family matters was created, precisely to rebalance the rights of access (visitation) interrupted as a result of the state of alarm.

Therefore, in the case of intending to move to the second residence with the minor, during a new lockdown, it must be taken into account that this transfer (although temporary) cannot affect the right of access (visitation) of the minor with the other parent. It is a question of parental responsability that must have the authorization of both.

In case of dissagree, it must be submitted to judicial discretion. At present and until September 21, 2020, it can be raised urgently through the special summary procedure in family matters. After this date, it would be a controversy in the exercise of parental authority.

“I am a foreigner, and Spain is one of the countries most affected by the pandemic. It is better for my kids to stay with me in my country (residence). With the internet, they can do online home schoolling.”

If the non-custodial parent, taking advantage of a right to visit regulated in the Judgment of divorce or family relations, breach the right of access (visitation) and doesn’t let the return of the child to his habitually residence, it’s considered a wrongful retention,  if he does not have the express authorization of the other parent, or judicial authorization.

The civil aspects of international child abduction (and wrongful retention)  is regulated in the Hague Convention of October 25, 1980, in force in Spain from 1987.

In this procedure, the return of the child becomes in a matter of State, whereby the State where the minor has his habitually residence (legal) claims the State where the child has been removed or is retained (as long as the State where the minor is found is signatory to this Hague Convention).

After the process (whose duration cannot be extended for more than 6 weeks), the child, if it proceeds legally, will be returned.

Again, the legal deadlines and judicial times do not share, and non-compliance would be inevitable.

“Can this type of act be reported?”

In view of the above, it may seem that the times and the weakening of the judicial system are on the side of the offender.

This is undeniable in the short term result; but in the long term it can lead to very serious consequences.

In this sense, the Criminal code, in its article 225 bis establishes the prison sentence of 2 to 4 years and the special disqualification for the exercise of parental authority for a period of 4 to 10 years, when one of the parents transfers or retains to the minor outside his habitual residence. In the event that the transfer or retention is international, the penalties will be imposed in the upper half.

That is, yes, you can report this infraction or non-compliance, but it must be taken into account that the criminal procedure is the “ultima ratio”, and first it is advisable to exhaust the civil procedure (through the application for execution for non-compliance or the return demand in the assumption of the International Child abduction).

The complaint (criminal procedure) tries to condemn the offender for the illegal act he has committed. In other words, the ultimate goal is not the return of the minor, but the conviction for the crime committed. The lawsuit (civil procedure) seeks compliance with the resolution, and therefore the return of the minor to his habitually residence.

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En cas de nouvel confinement, puis-je aller avec les enfants dans une autre résidence autre que la résidence habituelle?

La pandémie n’étant toujours pas maîtrisée, de nouveaux confinements sont prévus, et avec eux, d’éventuelles violations des régimes de séjour (garde, visites, etc.) en cas de parents divorcés. Bien que nous n’ayons pas de feuilles de route sur de nouveaux scénarios (écoles, emplois, nouveaux confinements, etc.), nous avons l’expérience de ce qui a déjà été vécu.

« S’ils nous confinent à nouveau, je veux m’installer au village / maison de campagne / plage. Je ne veux pas que les enfants soient enfermés dans un appartement. »

Nous rappelons que, dans l’état d’alarme précédent, les critères judiciaires ont dû être modifiés. Bien que dans un premier temps ils préconisaient une suspension totale du régime de séjour, ils ont dû par la suite rectifier et préserver les relations des mineurs avec les deux parents. De même, une procédure spéciale a été créée sur les affaires familiales, précisément pour rééquilibrer les séjours interrompus en raison de l’état d’alarme.

Par conséquent, dans le cas de l’intention de déménager dans la deuxième résidence avec le mineur, lors d’un nouvel confinement, il faut tenir compte du fait que ce transfert (bien que temporaire) ne peut pas affecter le régime des séjours et / ou des communications du mineur avec l’autre parent. C’est une question de responsabilité parentale qui doit avoir l’autorisation des deux.

En cas de controverse, elle doit être soumise à la discrétion du juge. À l’heure actuelle et jusqu’au 21 septembre 2020, elle peut être soulevée en urgence dans le cadre de la procédure spéciale de référé en matière familiale. Après cette date, ce serait une controverse dans l’exercice de l’autorité parentale (procedure de juridiction volontaire).

«Je suis étranger et l’Espagne est l’un des pays les plus touchés par la pandémie. Il vaut mieux que les mineurs restent avec moi dans mon pays d’origine. Avec Internet, ils peuvent suivre les cours en ligne depuis chez moi. »

Si le parent non gardien, profitant d’un séjour réglementé dans le jugement de divorce ou de relations familiales, ne se conforme pas au retour du mineur à sa résidence habituelle, on serait devant une rétention illicite, s’il n’a pas l’autorisation expresse de l’autre parent, ou autorisation judiciaire.

La procédure de restitution ou de retour du mineur est régie par la Convention de La Haye du 25 octobre 1980, en vigueur en Espagne depuis 1987; et traite des aspects civils de l’enlèvement et de la rétention illégale de l’enfant. Dans cette procédure, le retour de l’enfant devient une question d’État, le pays dans lequel le mineur a sa résidence habituelle (légale), reclame à l’État dans lequel le mineur a été transféré ou est illicitement rétenu (tant que le pays où se trouve le mineur est un contractant de la Convention de La Haye).

Après un processus dont la durée ne peut être prolongée de plus de 6 semaines, le mineur, s’il y a lieu légalement, sera renvoyé dans le pays où il réside habituellement.

Là encore, les délais légaux et les délais judiciaires ne sont pas accompagnés, et le non-respect serait inévitable.

“Ce type d’acte peut-il être dénoncé?”

Au vu de ce qui précède, il peut sembler que les temps et les pertes du système judiciaire sont du côté du contrevenant.

Ceci est indéniable dans le résultat à court terme; mais à long terme, cela peut entraîner des conséquences très graves.

En ce sens, le code pénal, en son article 225 bis établit la peine de prison de 2 à 4 ans et l’interdiction spéciale pour l’exercice de l’autorité parentale pour une période de 4 à 10 ans, lorsque l’un des parents transfère ou conserve au mineur en dehors de sa résidence habituelle. Dans le cas où le transfert ou la rétention est international, les pénalités seront imposées dans la moitié supérieure.

C’est-à-dire que oui, on peut porter plainte contre cette infraction ou non-respect, mais il faut tenir compte du fait que la procédure pénale est le «ultima ratio», et tout d’abord il est conseillé d’épuiser la procédure civile (demande d’exécution pour non-conformité ou la demande de retour au cas de la SIM).

La plainte (procédure pénale) a comme objetif de condamner l’auteur de l’infraction pour l’acte illégal qu’il a commis. C’est-à-dire que son objectif ultime n’est pas le retour du mineur, mais plutôt la condamnation du crime commis. La demande (procédure civile) vise le respect de la résolution, et donc le retour du mineur à sa résidence habituelle.

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