La responsabilidad del profesional.

Hoy, 20 de noviembre, se celebra el Día Universal del Niño y se conmemoran los aniversarios de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos del Niño (1959) y la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño (1989).

Como en ediciones anteriores, este año hemos participado en la elaboración del informe que Aldeas Infantiles publica cada año en colaboración de la FAPE y del Consejo General de la Abogacía Española sobre el tratamiento de la infancia en los medios de comunicación 2019, cerrando nuestro círculo de análisis sobre los agentes que entran en juego en este tipo de publicaciones: el menor, los titulares de la responsabilidad parental y el periodista.

A continuación nuestro artículo, y aquí el vídeo de presentación del informe en el que participamos.

Como si de un juego del tira y afloja de cuerda se tratara, conviven los derechos y deberes del periodista y los del menor protagonista de su noticia.

De esta manera, el derecho fundamental a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción; y a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión (artículo 20 de la Constitución Española), entra en colisión con el Derecho fundamental al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen (artículo 18 de la Constitución Española).

La regulación específica del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, viene recogida en Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, y más específicamente, en el tratamiento de la infancia, en la Ley Orgánica 1/1996 de protección jurídica del menor. De esta última, destaca el artículo 4.3, según el cual el consentimiento del menor o de sus representantes legales es irrelevante si resulta vulnerado su honor en una noticia.

Ahora bien, a pesar de la norma específica, el grado de protección de ambos derechos fundamentales es idéntico.

El código deontológico del periodismo es la guía que, en principio, ayudará al periodista a encontrar el maridaje idóneo de estos dos derechos contrapuestos en muchas ocasiones.

En este sentido, el Código Deontológico promulgado por la Asamblea General de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España[1] lo contempla en sus principios generales (4, 5 y 6): el deber del periodista de respetar el derecho de las personas a su propia intimidad e imagen, con extremo rigor cuando la información pueda afectar a menores de edad, desde la protección del derecho de los ciudadanos a estar informados.

Para el Tribunal Supremo[2], esta colisión de derechos fundamentales, de idéntica protección ante los ojos de la Constitución, debe ser resuelto mediante “técnicas de ponderación constitucional”: Ante una confrontación de derechos, se debe examinar la intensidad y trascendencia con la que cada uno de los derechos en conflicto resulta afectado. Ese examen dará como resultado la prevalencia de uno sobre otro.

Al final, el sentido común, la lógica y la sensatez, advierte al periodista de todo aquello que no entra dentro de estos parámetros. No es necesario un juicio de ponderación muy complicado; simplemente la conciencia de cada uno sabe hasta qué punto la noticia se adentra en la intimidad de las personas o es un tratamiento de una noticia para el interés general.

Los niños y las niñas, como siempre insistimos, no son una subespecie de las personas adultas; son sujetos de Derecho.

Y estos derechos fundamentales (al igual que ocurre con las obligaciones) se van desarrollando a medida que los niños y las niñas van creciendo; de mayor protección en la infancia y adolescencia hasta la igualdad en la edad adulta.

El tratamiento de la noticia que afecta a niños y niñas debe extremarse siempre en este sentido.

SGS · Abogados de familia

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Responsibility of the professional

Today, November 20, the Universal Children’s Day is celebrated and the anniversaries of the adoption of the Universal Declaration of the Rights of the Child (1959) and the approval of the Convention on the Rights of the Child (1989) are commemorated. 

As in previous editions, this year we have participated in the preparation of the report that Aldeas Infantiles publishes every year in collaboration with the FAPE and the General Council of the Spanish Law on the treatment of children in the media 2019. Closing the circle created with our previous analysis of the agents that come into play in this type of publication: the minor, the holders of parental responsibility and now: the journalist. 

Below is our article, and by clicking here, you can access the presentation video of the report in which we participate. 

The rights and duties of a journalist and the ones of the minor protagonist of his piece of news coexist as if it was a tug-of-war game. 

In this way, the fundamental right to freely express and the broadcasting thoughts, ideas and opinions through words, writing or any other means of reproduction; and to freely communicate or receive truthful information by any means of release (article 20 of the Spanish Constitution), collides with the fundamental right to honor, personal and family privacy and with the right to one’s own image (article 18 of the Spanish Constitution). 

The specific regulation of the right to honor, to personal and family privacy and to one’s own image, is included in the Organic Law number 1/1982, of May 5, and more specifically, in the treatment of childhood, in the Organic Law number 1 / 1996, of legal protection of the minor. In this last mentioned one, article 4.3 stands out, and according to its regulation, the consent of the minor or their legal representatives is irrelevant if their honor is violated in a piece of news. 

The deontological code of journalism is the guide that, on many occasions, in principle, will help the journalist to find the ideal pairing of these two opposing rights. 

In this sense, the Code of Ethics promulgated by the General Assembly of the Federation of Press Associations of Spain contemplates it in its general principles (4, 5 and 6): the duty of the journalist to respect the right of people to their own privacy and image, with extreme rigor when the information may affect minors, from the scope of protection of the right of citizens to be informed. 

The Supreme Court has established that this collision of fundamental rights, of identical protection in the eyes of the Constitution, must be resolved through “constitutional weighing techniques“: Faced with a confrontation of fundamental rights, the intensity and significance with which each one of the rights in conflict is affected. This examination will result in the prevalence of one over the other. 

In the end, common sense, logic and reasonableness warn the journalist of everything that does not fall within these parameters. You don’t need a very complicated weighing judgment; simply the conscience of each of us knows to what extent the news intrudes in the privacy of the people or if it is a treatment of an information for the general interest. 

Boys and girls, as we always insist, are not a subspecies of adults; they are subjects of law. 

And these fundamental rights (as is the case with obligations) develop as boys and girls grow older; of greater protection in childhood and adolescence until equality in adulthood. 

The treatment and care when handling information that affects boys and girls must always be extreme in this sense.

SGS · Abogados de familia

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La responsabilité du professionnel.

Aujourd’hui, 20 novembre, la Journée universelle de l’enfant est célébrée et les anniversaires de l’adoption de la Déclaration universelle des droits de l’enfant (1959) et de l’approbation de la Convention relative aux droits de l’enfant (1989) sont commémorés.

Comme dans les éditions précédentes, nous avons participé cette année à la préparation du rapport qu’Aldeas Infantiles publie chaque année en collaboration avec la FAPE et le Conseil général de la loi espagnole sur le traitement des enfants dans les médias 2019, fermant notre cercle de analyse des agents qui entrent en jeu dans ce type de publication: le mineur, les titulaires de la responsabilité parentale et le journaliste.

Ci-dessous notre article, et en cliquant ici, accédez à la vidéo de présentation du reportage auquel nous participons.

Comme s’il s’agissait d’un jeu de tir à la corde, les droits et devoirs du journaliste et ceux de l’enfant qui est le protagoniste de leur actualité coexistent.

De cette manière, le droit fondamental d’exprimer et de diffuser librement des pensées, des idées et des opinions par la parole, l’écriture ou tout autre moyen de reproduction; et de communiquer ou de recevoir librement des informations véridiques par tout moyen de diffusion (article 20 de la Constitution espagnole), entre en conflit avec le droit fondamental à l’honneur, à la vie privée et familiale et à sa propre image (article 18 de la Constitution espagnole).

La réglementation spécifique du droit à l’honneur, à l’intimité personnelle et familiale et à sa propre image, est incluse dans la loi organique 1/1982, du 5 mai, et plus précisément, dans le traitement de l’enfance, dans la loi organique 1 / 1996 de la protection juridique du mineur.

Parmi ces derniers, l’article 4.3 se démarque, selon lequel le consentement du mineur ou de ses représentants légaux n’a pas d’importance si son honneur est violé dans une information.

Cependant, malgré la règle spécifique, le degré de protection des deux droits fondamentaux est identique.

Le code déontologique du journalisme est le guide qui, en principe, aidera le journaliste à trouver la combinaison idéale de ces deux droits opposés à de nombreuses reprises.

En ce sens, le Code de déontologie promulgué par l’Assemblée générale de la Fédération des associations de presse d’Espagne l’envisage dans ses principes généraux (4, 5 et 6): le devoir du journaliste de respecter le droit des personnes à leurs propres la vie privée et l’image, avec une extrême rigueur lorsque les informations peuvent concerner des mineurs, de la protection du droit des citoyens à être informés.

Pour la Cour suprême, cette collision de droits fondamentaux, de protection identique aux yeux de la Constitution, doit être résolue par des «techniques de pesée constitutionnelle»: Face à une confrontation des droits, de l’intensité et de la signification avec laquelle chacun des droits en conflit est affectée. Cet examen se traduira par la prévalence de l’un sur l’autre.

Au final, le bon sens, la logique et le bon sens avertissent le journaliste de tout ce qui ne rentre pas dans ces paramètres. On n’a pas besoin d’un jugement de pondération très compliqué; simplement la conscience de chacun sait à quel point la nouvelle pénètre dans l’intimité des gens ou est un traitement d’une information d’intérêt général.

Les garçons et les filles, comme nous l’insistons toujours, ne sont pas une sous-espèce d’adultes; sont des sujets de droit.

Et ces droits fondamentaux (comme c’est le cas pour les obligations) se développent à mesure que les garçons et les filles vieillissent; d’une plus grande protection pendant l’enfance et l’adolescence jusqu’à l’égalité à l’âge adulte.

Le traitement des informations qui affectent les garçons et les filles doit toujours être extrême dans ce sens.

SGS · Abogados de familia


[1] Aprobado en Asamblea Ordinaria celebrada en Sevilla el día 27 de Noviembre de 1993 y actualizado en Asamblea Ordinaria celebrada en Mérida el día 22 de abril de 2017.

[2] Sentencia 6334/2013 de 17 de diciembre de 2013 (ECLI: ES:TS:2013:6334)