Mediación en tiempos de COVID-19: Si se cierran puertas, abramos ventanas.

El sistema judicial que tenemos, si ya en circunstancias normales está sobrecargado y se caracteriza por su lentitud, en las circunstancias excepcionales en las que nos encontramos, tras la declaración del estado de alarma, se ha paralizado, suspendido, apagado: dejando para un futuro indefinido resoluciones que aunque hubieran sido dictadas hoy, ya hubieran llegado tarde. Seguir leyendo